Fundación Cidade da Cultura



Peter Eisenman

El ganador del concurso de la Ciudad de la Cultura es un arquitecto internacionalmente reconocido. Miembro destacado del grupo The New York Five, estableció su propio estudio en Nueva York en 1980, después de ser profesor de algunas de las universidades más prestigiosas del mundo, como Harvard, Cambridge, Princeton, Yale y Ohio.

Licenciado en Arquitectura por la Universidad de Cornell, Peter Eisenman se doctoró en Filosofía por la Universidad de Cambridge y en Bellas Artes por la Universidad de Chicago.

En 1967, Eisenman fundó en Nueva York el Institute for Architecture and Urban Studies (IAUS), un organismo de expertos internacional dedicado a la arquitectura del que fue director hasta 1982. Recibió el primer premio de la tercera edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia en 1985 por su proyecto "Romeo y Julieta". También fue uno de los dos arquitectos seleccionados para representar a los Estados Unidos en la V Muestra Internacional de Venecia en 1991, a donde volvió en 2002 y 2004 para exponer el proyecto de la Ciudad de la Cultura de Galicia.

Es además el autor de obras arquitectónicas emblemáticas como el Centro Wexner de las Artes Visuales en Ohio, el Aronoff Center de la Universidad de Cincinnati o el Monumento al Holocausto situado junto a la Puerta de Brandemburgo en Berlín. Sus proyectos se caracterizan por un estilo definido como "deconstructivismo moderno", muy próximo a las líneas de trabajo de Arata Isozaki, Frank Gehry o Rem Koolhaas.

Peter Eisenman es además ganador de numerosos premios y distinciones; entre otros, fue merecedor del Guggenheim Fellowship, del Brunner Award y del Premio de Honor del Instituto Americano de Arquitectos, este último en dos ocasiones, por el Centro Wexner de Ohio y por la sede de la Koizumi Sangyo Corporation en Tokio.

La propuesta de Peter Eisenman

La propuesta de Eisenman desarrolla una nueva cima, una corteza pétrea que recuerda un pliegue geológico dividido por cortes naturales que evocan, más genética que figurativamente, el motivo de la vieira. La concha emerge de una superficie alabeada que presenta simultáneamente condiciones lisas y estriadas.

Más que ver el proyecto como una serie de edificios discretos, la forma tradicional del urbanismo figura/fondo, los edificios que componen la Cidade da Cultura están literalmente tallados en el terreno para configurar un urbanismo de figura/figura en el que los edificios y la topografía se funden en figura y los museos, bibliotecas y auditorios no aparecen como tales.

En definitiva, esta propuesta para la Cidade de la Cultura representa una propuesta táctil a una nueva lógica social: la de la codificación genética, convirtiendo la acrópolis cultural del Gaiás en una montaña que convoca a los peregrinos del conocimiento.

Imágenes



© cidade da cultura de galicia